Este post va dedicado a nuestros apreciados lectores (y nuestras apreciadas lectoras) heterosexuales
A raíz de un post de una bloguera llamada Trouble me he dado por ponerme reflexiva.
A raíz de un post de una bloguera llamada Trouble me he dado por ponerme reflexiva.
El tema de su entrada es la posible homosexualidad de una conocida cantante española. Al parecer esta señora ha hecho unas declaraciones que muchos han entendido como que es preferible callar sobre la vida personal de uno que ir aireándola, y la critican por ello, porque entienden que acusa a todos aquellos que salimos del armario de ir exhibiéndose.
No escribo para hablar sobre esta cantante, ni sobre la veracidad de sus palabras o lo correcto de la interpretación. Tampoco divagaré sobre su vida privada, porque si bien tengo cierta curiosidad procedente de mi cotilla interior que lucha por salir, me importa bien poco en realidad.
Realmente, la idea que me preocupa es que se considere el salir del armario como ir exhibiéndose. Tengo la sensación que es una creencia que comparte más gente de la que creemos.
Cualquier adolescente se tiene que enfrentar llegado el momento a las expectativas sociales. Se espera de los chicos que a cierta edad les gusten las chicas, de la misma forma que se espera de las chicas que pierdan la cabeza por los chicos. Cuando tienes cierta edad es inevitable la estúpida pregunta ¿y ya tienes novio?
Si resulta que cumples las espectativas, no habra grandes problemas, salvo los propios de la edad, cuelgues no correspondidos, triángulos, celos y calabazas. Sin embargo, si resulta que eres homosexual te enfrentarás con la etiqueta de diferente, aún cuando no sea evidente. Con pluma o sin ella, serás esa niña a la que no le interesan los niños, o esa chica tan rara que no se pone falda, o esa chica que "mira la edad que tiene y todavía no tiene novio".... eso sumado a los problemas propios de la relaciones si, con todo, consigues tener vida amorosa.
Con el tiempo, puede suceder que tú tengas una relacion estupenda, o una colección de ligues que ni Casanova, o seas realmente feliz con una chica (al margen de qué tipo de relación tengas), y sin embargo te veas en la necesidad de ocultarlo porque no es lo que la sociedad espera de tí. Es la típica situación en la que muchas de tus amigas tienen novio, pero tú no puedes presentarles a tu novia, o si acaso presentarla como amiga. (Y además vivir con la constante paranoia de que ellas se den cuenta que en realidad es mucho más que tu amiga). O ver como tus compañeras de trabajo hablan de sus maridos y sus hijos, y tú dudas si hacerte pasar por soltera o mentir. Habrá quien tenga suficiente con eso, y les felicito por ello, pero no todo el mundo puede vivir así.
La alternativa es poner las cartas sobre la mesa y decir lo que hay. Como de todo hay en esta vida, habrá quien no le de importancia, y quien haga un drama de ello pero al final acabe asumiéndolo. Pero también habrá quien te dejará de hablar por considerate un mal a evitar (una invertida que no quiere cerca de sus hijos). En mi opinión, si alguien te rechaza por lo que eres, cuanto más lejos esté mejor, porque no es justo que te veas obligado a vivir una mentira, solo por agradar a alguien. (Hacemos una pequeña excepción para abuelos, y ciertos familiares de edad avanzada que consideramos víctimas de su educación). Pero no nos desviemos del tema.
¿Es eso exhibirse? No señores, eso es simplemente reivindicar el derecho a tener vida sentimental como el resto del mundo de una forma abierta, sin esconderse ni fingir lo que no se es. No se trata de proclamar a los cuatro vientos con quién te acuestas, se trata de que si te preguntan por tu pareja, o sobre quién te gusta, tu puedas decir abiertamente que es fulanita o menganito. Si es que además, la policía no es tonta, y cuando estas encoñado con alguien se nota un montón, ¿qué necesidad hay de mentir sobre la responsable de que tengas mariposas en el estómago?
¿Es eso exhibirse? No señores, eso es simplemente reivindicar el derecho a tener vida sentimental como el resto del mundo de una forma abierta, sin esconderse ni fingir lo que no se es. No se trata de proclamar a los cuatro vientos con quién te acuestas, se trata de que si te preguntan por tu pareja, o sobre quién te gusta, tu puedas decir abiertamente que es fulanita o menganito. Si es que además, la policía no es tonta, y cuando estas encoñado con alguien se nota un montón, ¿qué necesidad hay de mentir sobre la responsable de que tengas mariposas en el estómago?
¿Y qué sería exhibirse? Pues ir diciendo a todo el que te encuentres, sin venir a cuento, que eres gay, o ir por la calle buscando a viejos para ponerte a morrearte con tu pareja delante de ellos (a ver si les da un infarto del disguto), o cogerle la mano y levantarla bien alto para que todo el mundo lo vea. Eso es excesivo, e innecesario, pero si alguien quiere hacerlo también es libre de ello.
A todas estas, es completamente respetable el deseo de muchas personas de no hablar sobre su vida privada, sean gays o heteros, pero eso no quiere decir que quien lo haga es un provocador que busca escandalizar al mundo. Sobre todo porque no debería ser un escandalo algo que existe desde que el mundo es mundo. De todos es sabido que en esa grecia clásica, los guerreros más machotes se daban amor mutuamente, no sabemos si por la abstinencia durante la batalla o simplemente porque les iba la marcha y no tenían una iglesia que los condenara al infierno por ello.
Y algunos direís, bueno pues si se trata de normalizar las cosas ¿qué necesidad hay de tener una bandera de colores y onderla todos los veranos por la gran vía? Bueno, eso es otro asunto del que quizá hablaré otro día, pero básicamente, como no se ha partido en igualdad de condiciones, ha sido necesario reivindicarse para conseguir que se nos reconozcan derechos que nunca deberían haberse negado... al matrimonio, a tener hijos, a la no discriminación, y lo que es más grave, el derecho a la vida en muchos países del mundo.
Así que ni esconderse, ni exhibirse... a mostrarse una tal como es, y al que no le guste que no mire.
Así que ni esconderse, ni exhibirse... a mostrarse una tal como es, y al que no le guste que no mire.
* La autora de la fotografía es Tanya Chalkin y la he cogido de internet.
