lunes, 29 de noviembre de 2010

Historias de la noche.

Una amiga me ha contado esta historia, para hacerle un sitio en este nuestro bollo-blog. La transcribo en primera persona, para que no resulte muy confusa (por cosas como ella le dijo a ella...).

"Hallábame yo en otra ciudad de cuyo nombre no voy a acordarme. Como leí una vez por ahí, estaba estudiando el efecto del consumo de alcohol en jóvenes españolas viviendo lejos de casa.

Tras una cantidad por determinar de jugos de cebada, me encontré a mí misma en una discoteca de dos salas. La sala rock y la sala dance, también conocida como la de ambiente. Únicamente por el interés  y rigor de mi estudio, me encontraba en un estado de ebriedad medio-alto, y bailaba (o algo parecido) sola en la pista. Mis acompañantes se habían dispersado en busca y captura del amor.

En estas observé a una muchacha, guapa creo recordar, podría decirse incluso que estaba buena; su cara reflejaba el disgusto por la presencia de un baboso borracho que le comía la oreja sin descanso.

En un arranque de solidaridad femenina, opté por llamar su atención para hacer ver al muchacho, que tal belleza no estaba sola y abandonada en esa sala llena de maricas y bolleras, que estaba conmigo, así que podía dejarla en paz. Muy osado por mi parte, lo sé, pero era el alcohol quien actuaba (y posiblemente el responsable también de que viera tan guapa a la chica)

La chica resultó ser de lo más agradecida, pero de sus labios no salieron palabras, sino su lengua, enfiladita a mi boca. Soberano morreo que nos dimos sin haber intercambiado ni un hola. En un receso que tomamos, por eso de que se necesita aire para vivir... atiné a preguntarle su nombre, pero nunca lo recordé. El segundo morreo se vió interrumpido por un brusco "me tengo que ir" de aquella. Ni tiempo me dio a pedirle el teléfono.

Para mi siempre será la desconocido de vestido rojo que me comió la boca por quitarle a un plasta de encima. Es lo que tiene la noche, porque el día fue para dormir la resaca."

domingo, 21 de noviembre de 2010

Toc toc, carta para tí.

A cualquier persona armarizada* que le interese:

Tengo un mensaje para tí. Eres absolutamente libre de vivir tu vida como quieras. Puedes vivir una mentira y pretender ser heterosexual, o puedes salir del armario y actuar de acuerdo a tus impulsos y sentimientos.

Las cosas como son. Nadie ha dicho que salir del armario sea fácil, nos tenemos que enfrentar con una sociedad llena de prejuicios estúpidos e ignorancia que muchas veces nos rechaza. Pero créeme se respira mucho mejor fuera.

Ahora, si decides vivir la mentira don consejos / peticiones

1) No trates de mostrar a los demás cuán heterosexual eres, eso no hace más que arrojar sospechas sobre tu verdadera identidad sexual. A diferencia de los homosexuales que tenemos que pasar por el trance de "descubrirnos", la heterosexualidad se da por sentada, no hay necesidad de justificar nada.

2) Nada de medias tintas, eso de casarse por quedar bien de cara a la sociedad, y escaparse por la noche a que te den un revolcón es hipócrita, y además supone jugar con los sentimientos de otra persona, que sí quiere estar casada contigo. Una infidelidad es una infidelidad independientemente de con quién se cometa.

Por otra parte, si estas pensando en salir del armario y tienes miedo al rechazo tengo buenas y malas noticias.

La mala noticia es, que es probable que encuentres gente en tu entorno que no lo entienda o lo acepte. Mi consejo personal es "que les den". La amistad no debería tener claúsulas de condicion sexual.

La buena noticia es que también es probable que encuentres gente en tu entorno a la que le de exactamente lo mismo a quién te cepilles. Esos son tus verdaderos amigos, no los dejes ir.

Y finalmente, si cuando aún no hayas dicho nada, resulte evidente que todo el mundo lo sabe o al menos lo supone, la mejor estrategia es ser neutro. Si vas de megaheterosexual por la vida pasamos al doble fingimiento:

- Tú tienes que fingir que eres hetero
- Tus amigos tienen que fingir que se lo creen.

En serio, si no quieres proclamar nada, no lo hagas, pero ni en un sentido ni en otro. Y si preguntan, juega a la neutralidad, o al "yo de mi vida privada no hablo". Fingir nunca trae nada bueno

Atentamente

Omelette, 
Lesbiana desde su nacimiento. Desarmarizada desde los 18.


* Armarizado/a: Persona que es homosexual, pero no se admitido a sí mismo/a ni a su entorno que lo es.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Alucinando me encuentro

Que Maripuri está más perdida que un pulpo en un garaje lo sabemos todas, pero es que después de conseguir su propio punto cardinal, y desde que se quedó soltera se ha sumergido en el turbio mundo de la noche, y ha terminado por perder ese también.

No lo digo por decirlo, a los hechos me remito.

Uno de estos fines de semana mi novia salió de marcha con sus amigas, y yo me quedé en casa. En el antro habitual, se acercó a la barra para pedir una copa y vió que Maripuri, que iba con un pedo de campeonato, la llamaba:
- Estas con Omelette como siempre ¿no? - dijo en un tono casi de reproche,
- Pues casualmente esta noche no, estoy con unas amigas. - le respondió mi novia.
- Ah, pues entonces dame un pico. - dijo, mientras su brújula interna fluctuaba de forma frenética.
- ¿Qué? ¿Estás de coña? - Respondió mi novia extrañada
- Pues que me apetece que me des un pico.... - dijo, y sobre la marcha se tiró a dárselo directamente, sin más.

¡¡¡PERO BUENO!!!


Y tan pancha que se queda la Maripuri.... ahora se cree que puede ir por ahí intentando besar a las novias de sus conocidas. Si es que no conoce límites. Hasta se dice que le dieron una paliza hace un par de semanas, y sigue con el mismo rollo.

¿Y yo cómo me quedo ante esto? os preguntareis... pues tengo una mezcla de pena por la loca ésta que está más perdida que el barco del arroz, y ganas de tomar represalias y defender mi honor jejejejeje.

Podría montarle un pollo la próxima vez que la vea, pero en el fondo creo que ha perdido tantos puntos cardinales, que dudo que recuerde siquiera cómo se llama.


A este paso va a necesitar una como ésta

De todas formas, Maripuri que se ande con ojo, porque el que yo confíe en mi novia no quiere decir que mi paciencia y compasión hacia la tarada ésta sean ilimitadas. Otro intento como ese, y va a tener un problema. Eso sí, sin violencia ninguna, que no soy yo una  de esas machitas que sacan los puños para defender el honor de su dama.  (Además, ella se sabe defender solita).


Que una es muy bollera, pero con clase.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Cocinando...


Parece mentira que teniendo un blog como tenemos, que se llame bollos y tortillas, no tengamos una sección de recetas de cocina. Eso está feo...Así que me dispongo a inagurar dicha sección con una receta, de la madre de nuestra amiga Trisquina.



La receta en cuestión es de unas almendras garrapiñadas...y he aquí la misma

Paso número 1: Vamos al super y compramos un paquete de almendras (de las baratitas que no veas como andan de precio), un paquete de azúcar y ya.

Paso número 2: Ponemos las almendras en una sartén que no sea muy nueva. Y las tostamos.

Paso número 3: Añadimos un vaso ( del tmaño de una caña e cerveza) de azúcar y medio vaso de agua.

Paso número 4: Nos hacemos las despistadas hasta que las almendras con el azúcar y el agua empiezan a quemarse.

Paso número 5: Nos hacemos paso entre el humo resultante de la receta y sacamos el sartén a la ventana.

Nota importante: las ventanas y la puerta de la casa, incluso la del edificio pueden permanecer abiertas para facilitar la salida de humo.

Paso número 6: Si el humo inhalado nos permite hablar, tranquilizamos a los transeuntes y rogamos que no llamen a los bomberos.

Paso númer 7: Transcurrido un tiempo prudencial y recuperada ya la respiración, volvemos a poner agua en la sartén y se lleva al fuego de nuevo.

Paso número 8: Sin separarnos de la sartén (para no repetir pasos anteriores y estar una semana garrapiñando las almendras) damos vueltas intentando separar las almendras.

Paso número 9: Conseguido el paso anterior quitamos la sartén del fuego y dejamos enfriar las almendras, quitando las que estén más negras y dejando las doradas.

Nota importante: Si no vamos a repetir los pasos anteriores, se recomienda cerrar todas las ventanas y la puerta de la casa/edificio, para evitar que salga volando media casa...

Despuésde 1h de trabajosa receta, la madre de nuestra amiga Trisquina dice:

Madre de Trisquina: Pues fíjate que no quedaron tan mal. A Concha la de Laureano le quedan así de doraditas, y yo pensé que era porque le ponía canela. Fíjate tú que era por dejarlas quemar...

Trsiquina y Cake: ¬¬


A su favor tengo que decir que las almendras estaban excelentes...