Aún no os he hablado de un verano que estuve viviendo en el mundo extranjero. Coincidió con mi primera etapa de salir del armario y yo tenía unas ganas locas de identificarme con la cultura LGTB (ahora me da un poco igual). En mi casa no sabían nada mis padres, así que estaba con ganas de expresarme y tal.
Así que lo primero que hice al llegar fue averiguar dónde podía comprar una bandera arcoiris. Y me la compré. Bien grande. Casi casi, podría haberla usado de sábana.
Pero me conformé con colgarla en la pared del cuarto.
Un día, estaba en mi habitación con unas chicas autóctonas y con un estilo de vida hetero. Una de ellas se quedó mirando a mi bandera, y se atrevió a preguntar.
"Oye, ¿esa es la bandera de tu país?"
Ignoro qué cara se me puso, pero debería ser una mezcla entre "se está quedando conmigo" y "esta tía es toonta". No me dio tiempo a responder algo ingenioso, o hacer una salida del armario improvisada porque la otra le espetó
"¿Eres idiota? ¡Esa es la bandera arcoriris!"
Y dicho esto cambió de tema como si el último minuto no hubiera transcurrido.
Gente curiosa la de ese país.
PD: Ahora la bandera está estupendamente guardada en una caja en mi cuarto. Teniendo en cuenta que vivo con mi novia, creo que no hace falta dar más pistas.