Está muy bien que se escriban novelas que sustituyan el clásico "chico conoce a chica", por "chica conoce a chica". De vez en cuando apetece conocer una historia con cuyos protagonistas te puedas identificar, de forma que veas que no eres la única que se vuelve loca por un par de tetas. Pero creo que no se puede usar ese pretexto para publicar cualquier basura. Y es que hay muchas novelas lésbicas que son historias de amor de folletín, tan poco creíbles como cursis.
A mi entender, podríamos clasificar la literatura lésbica en dos grupos:
Las cursiladas sentimentaloides de copia y pega, y las demás.
Las cursiladas sentimentaloides son todas iguales, siguen un esquema muy claro (como un episodio de House)
- Chica hetero con desastrosas relaciones con hombres, conoce a mujer lesbiana profesional y segura de sí misma. Se queda completamente embobada con la lesbiana, y asume que es una mezcla de admiración profesional y una bonita amistad entre mujeres.
- La hetero se vuelve heteroflexible y se enamora de la lesbiana, se lían, un par de escenas de sexo mejor o peor descritas (alguna podrína incluso ponerte caliente) y un conflicto.
- Una ruptura porque la lesbiana no quiere repetir el error de liarse con una hetero, o una ruptura porque la heteroflexible no soporta la salida del armario.
- Casi siempre hay otra lesbiana de por medio para crear un componente de celos, que ayude a las protagonistas a entender lo que realmente sienten.
- Hay una separación, ambas sufren mucho hasta que se dan cuenta de que están destinadas a estar juntas.
- Y finalmente después de un emotivo reencuentro, vuelven a estar juntas y se juran amor eterno. Se casarán y tendrán muchos gatos y vivirán su vida libremente al margen de lo que digan los demás
Esperen que voy a vomitar:
Ya, podemos seguir
Puedo decir sin lugar a dudas que he leido 5 o 6 novelas que se podrían ajustar sin problemas a este argumento, y me aburre ya.
Evidentemente de vez en cuando se escriben cosas un poquito mejores, y he aquí dos ejemplos.
J.M Redmann tiene una serie de novelas de corte policíaco, en las que la protagonista es una detective privada llamada Micky Night, que cosas de la vida es lesbiana en un Nueva Orleans de los 80-90 completamente homófobo. He leido de ella "La confluencia entre ley y deseo" y me enganchó por la intriga de la trama, dado que la historia personal de la protagonista quedaba en un plano secundario.
Por su parte la autora conocida como Radclyffe ha sacado una serie "Honor" en la que se narra la dificil relación entre la hija del presidente de los Estados Unidos y la jefa del servicio secreto que debe protegerle. En este caso la relación entre ellas tiene más peso que en las de Redmann, pero solo es un ingrediente más de una historia más compleja.
En conclusión, que puestos a buscar literatura lésbica, leeros la sinopsis primero y si se parece al primer tipo... huid como de la peste (a no ser, claro está, que sea el tipo de libro que os guste).
Y para muestra un botón:
Julia Moran, periodista australiana muy reconocida en su país, está escribiendo un artículo sobre Samantha Knight, una cantante de rock norteamericana que confiesa públicamente su lesbianismo.
Cuando Julia ve a Sam en concierto por primera vez comienza a sentir un vivo interés por esa rubia de cuerpo espectacular y voz aterciopelada, interés que se convierte paulatinamente en una irrefrenable atracción.
Sam inicia una gira por Australia y Julia se encarga de su cobertura informativa, con lo que la relación entre ambas se va haciendo cada vez más estrecha. Julia vive con sorpresa y escepticismo esta nueva experiencia, si bien acaba aceptando su auténtica orientación aunque de momento no se vea con fuerzas para comprometerse. Sam teme caer en la vieja trampa: acabar en los brazos de una mujer que en realidad no es lesbiana.
Tras una serie de encuentros en los que sensualidad y sentimientos se combinan de forma magistral, Sam y Julia alcanzan un alto grado de complicidad. Julia continúa con su vida en Australia mientras Sam vuelve a Estados Unidos. A partir de este momento la novela describe la vida de ambas por separado, si bien la posibilidad del reencuentro preside la trayectoria de Sam y de Julia, manteniendo la tensión argumental hasta el final de la novela.
Sam inicia una gira por Australia y Julia se encarga de su cobertura informativa, con lo que la relación entre ambas se va haciendo cada vez más estrecha. Julia vive con sorpresa y escepticismo esta nueva experiencia, si bien acaba aceptando su auténtica orientación aunque de momento no se vea con fuerzas para comprometerse. Sam teme caer en la vieja trampa: acabar en los brazos de una mujer que en realidad no es lesbiana.
Tras una serie de encuentros en los que sensualidad y sentimientos se combinan de forma magistral, Sam y Julia alcanzan un alto grado de complicidad. Julia continúa con su vida en Australia mientras Sam vuelve a Estados Unidos. A partir de este momento la novela describe la vida de ambas por separado, si bien la posibilidad del reencuentro preside la trayectoria de Sam y de Julia, manteniendo la tensión argumental hasta el final de la novela.
¡No lo hagas!
Literatura basura la hay en todos los géneros y con independencia de si l@s protas son chicos o chicas, la verdad, y sí, generalmente lo peor viene de la mano de las novelas románticas, cierto, tal vez porque es un género que gusta a una gran mayoría y la idea es sacarlos como churros... ¿Qué os parece por ahora mi DOS PRINCIPIOS, DOS FINALES?
ResponderEliminarNo conozco ni a J.M Redmann ni a Radclyffe, las miraré, pero sí a Sarah Waters (AFINIDAD, EL LUSTRE DE LA PERLA o FALSA IDENTIDAD, las dos últimas también en película o miniserie bajo los títulos de Tipping the Velvet y Fingersmith), a Lola van Guardia (sobre todo la trilogía, el resto empieza a repetir esquemas) y la novela gráfica de Alison Bechdel FUN HOME, por ejemplo.
Un saludo
Nunca he sido de literatura romántica, será por eso que no me gustan las novelas que describo. Sin embargo se agradece que en una historia más amplia, haya protagonistas lesbianas.
ResponderEliminarRespecto a tu historia, estoy esperando que lo termines, pero está interesante. El hecho de plantear dos historias paralelas y un punto de encuentro me llamó la atención. Y que esté situada en Tenerife, jejeje.
Ahora que lo mencionas, he visto las películas basadas en las novelas de Sarah Waters, y me gustaron. El situar las historias en otra época me parece que le da un toque muy interesante.
Miraré las otras autoras que comentas, a ver que tal.
Eso me suena, pero cambiando la palabra lesbiana por marica, la amiga hetero por amigo gayfriendly. Además los puntos coinciden.
ResponderEliminarPero no te creas que pasa sólo en la literatura homoerótica. Si coges dos best-sellers de temática parecida, verás que no distan mucho uno de otro. Y quien dice best-seller, dice novelas de serie rosa, libros de autoayuda, Dan Brown, Lucía Etxebarría, etc, etc.
Jelou!! a ver he leido muchos libros de temática lésbica que me han gustado y algunos se sale del prototipo que describe Omelette, pero no recuerdo títulos. Uno de ellos se llamaba Carol y no se si es porque el nombre me gusta bastante, pero el libro me resultó entretenido y Sin Control creo que también me gustó. Los de Sarah Waters también me gustaron, los 3. Y a parte de esos, he leido como 10 más pero no me acuerdo!!!!! Trataré de hacer memoria y lo compartiré en este nuestro blog...jijiji
ResponderEliminarVioleta, que es eso de DOS PRINCIPIOS DOS FINALES?. buscaré en tu blog a ver y si no te preguntaré de nuevo jijiji
Un kiss
Cake, es un relatito por capítulos (publicado en LA BUHARDILLA y sin terminar) en el que ando metida, y que va poco a poco, muy poco a poco; me vendrían bien algunas opiniones... ;)
ResponderEliminarSaludito